Cultura ELE

A vueltas con los clásicos

No es fácil cumplir de manera simultánea con dos de los objetivos de mis asignaturas de literatura española: fomentar el gusto por la lectura y a la vez dar a conocer los clásicos españoles a alumnos extranjeros. ¿Qué elegir?

Una posible respuesta puede estar en presentar las historias de siempre de manera que sea posible buscar conexiones entre los clásicos y las vivencias de los adolescentes. Funciona mejor que una lista de lecturas, proponer un mapa de viaje, un conjunto de sugerencias para echar a andar con la lectura. Otra estrategia interesante es optar por la recomendación personalizada, por buscar ese libro concreto que puede decir algo relevante en ese preciso momento a un alumno determinado.

Que empiecen por donde quieran: cómic, intriga, misterio, historias románticas… lo más importante es que lean, que sigan avanzando por el camino. Los clásicos les estarán esperando a la vuelta de la esquina más inesperada.

Estándar
Cultura ELE, TDAH

Modelos de examen

Cada vez más alumnos parecen presentar problemas de atención y a la hora de hacer un examen esto puede ser un gran problema. El desarrollo de preguntas amplias y generales resulta especialmente complicado para ellos. En estos casos quizá convenga proponer enunciados que guíen y orienten al alumno. No se trata de ayudarles a hacer el examen, sino de echarles una mano a la hora de ordenar sus respuestas.

Os dejo aquí dos versiones (adaptada y sin adaptar) de un examen preparado para evaluar los contenidos de una unidad didáctica sobre la cultura del Siglo de Oro en España. La materia en la que se incluye la unidad es Cultura y civilización española del curso XII de Secciones Bilingües en Rumanía (equivalente a 2º de Bachillerato).

Estándar
Cultura ELE, TDAH

Escuela de superhéroes

Es fácil encontrar en Internet aplicaciones para crear un avatar. En las clases de ELE pueden usarse para practicar técnicas de descripción y además resultan útiles para hacer evidente las diferencias de gustos, intereses y personalidad de cada uno de nosotros. La diversidad es necesaria en el aula y en la sociedad.

Usando aplicaciones como Voki, The Hero Factory o DoppelMe, se propone a los alumnos crear un avatar virtual, la imagen de un personaje de ficción que podría representarlos. Una vez realizado el avatar las imágenes se comparten proyectándolas en el aula sin decir quién es el autor de cada una de ellas. Posteriormente cada alumno tiene que describir su avatar hablando de las características psicológicas del personaje. La misión de alumnos es adivinar con cuál de las imágenes se corresponde la descripción de carácter y aventurar una hipótesis de por qué su compañero ha elegido esa imagen para que lo represente.

Pincha en la imagen para ver la colección completa de avatares.

avatar

Estándar
Cultura ELE

Quien lo probó, lo sabe

Una de las asignaturas que imparto en Rumanía lleva por nombre Cultura y civilización española. Básicamente consiste en resumir en dos horas a la semana la historia del arte español, ponerlo en contexto, repasar también la literatura correspondiente a cada periodo, revisar algo de la geografía peninsular que vieron en años anteriores y terminar exponiendo un panorama de la España actual y de sus principales usos y costumbres. Y todo eso con alumnos extranjeros. Es decir, el acabose.

Miras el temario, ves las horas de clase, compruebas el nivel de conocimientos previos y el primer impulso es empezar a hacer esquemas. Por ahí tengo metida en un folio la historia peninsular de los siglos XVI y XVII, revisada en paralelo con la literatura correspondiente y las obras de arte más importantes del Siglo de Oro. El esquema no es malo, y a mí me sirve como apoyo para dar mis clases. Cada uno de los nombres, datos y conceptos que están anotados me recuerda que tengo que contar algo, que hay un contenido que no puede ser olvidado. Pero cuando el esquema pasa directamente a las manos de los alumnos, aparecen las dificultades. Todos esos nombres a ellos no les recuerdan nada, son etiquetas vacías. Los alumnos más aventajados intentan dotarlas de algún contenido, otros simplemente intentan retenerlas y algunos ni eso.

– ¿Qué sabes de Lope de Vega?
– ¡Ah, sí! Ese sale en un esquema.
– ¿Nadie ha buscado información sobre él, como os dije el otro día que hicierais?
– Yo sí. Nació el 25 de noviembre de 1562.

Y ahí es cuando asientes y confías en que el alumno haya copiado bien el dato de Wikipedia porque ¿quién se sabe de memoria el cumpleaños de todos los poetas del Siglo de Oro?

Tienen que conocer obras, autores, periodos. ¿Cómo terminar una asignatura de Cultura y civilización española sin saber que las Meninas son de Velázquez o que el Quijote lo escribió Cervantes? Tienen que saber argumentos e identificar personajes. Y tienen que hablar de temas de novelas, cuentos y poemas que aparecen en libros que no han leído.

La lengua del Siglo de Oro es muy complicada para ellos. Esa suele ser la excusa. Ni siquiera los hablantes nativos de su edad son capaces de enfrentarse a esos textos. Pero entonces ¿por qué estudiar datos sobre obras que no pueden leer? La eliminación de los clásicos de los temarios oficiales es una de las respuestas a este dilema. Entre las lecturas obligatorias cada vez aparece más Elvira Lindo y menos Lope de Vega. Pero yo me pregunto ¿de verdad hay que entenderlo todo para disfrutar de una canción o un poema? Si fuera así, y teniendo en cuenta el nivel medio de inglés que nos gastamos en España, ni los Beatles ni los Rolling hubieran triunfado en suelo patrio.

¿Un adolescente tendrá que mirar mucho el diccionario para saber de qué va esto?

– Para el próximo día, en vez de recopilar información o estudiar el esquema, lo que vais a hacer es buscar en internet un poema de alguno de los autores de los que hemos estado hablando. No os preocupéis si os parecen difíciles. Mirad varios, ved qué entendéis de cada uno y elegid el que más os guste. Lo comentamos en clase.

He incluido ese ejercicio en la última unidad didáctica que he hecho sobre el Siglo de Oro. Probaremos y ya os contaré que sale.

Estándar
Cultura ELE

Español trivial: la cultura del juego

Panigall

– Peter me ha dicho que soy nice.

– ¡Ese quiere algo contigo!

– ¿Y qué es eso de nice exactamente?, ¿qué quiere decir con eso?

Pocas veces consultará un adolescente el diccionario con más interés, que cuando se encuentre con la necesidad de hacer la hermenéutica de un mensaje de texto recibido por un ligue extranjero. Por desgracia, no resulta fácil reproducir ese entorno en clase de ELE (Español como lengua extranjera). Lo que sí queda claro con el ejemplo es que los idiomas se aprenden con mayor interés cuando a la vez que se estudian se utilizan para algo. De ahí que cada vez más se esté adoptando un enfoque AICLE (Aprendizaje integrado de contenidos en lengua extranjera) en los centros bilingües.

En el caso del ELE su enseñanza en estos centros suele ir ligada a materias referidas de uno u otro modo a la cultura hispana: Historia y geografía de España, Literatura española e hispanoamericana, Arte español, Cultura y civilización española… Estas asignaturas se imparten en español y son una excelente oportunidad para adquirir de manera integrada los contenidos culturales requeridos y las destrezas lingüísticas correspondientes.

El enfoque generalista de estas materias nos plantea un reto: poco tiempo y demasiados contenidos. Se corre el riesgo de caer en los catálogos de nombres de autores y obras. Las asignaturas no pueden convertirse en listas de datos con breves comentarios, pero a la vez ¿cómo cursar una asignatura de Cultura española y no saber que Velázquez es el autor de Las Meninas? Una buena forma de dinamizar este tipo de contenidos son los juegos de preguntas y respuestas tipo Trivial. Internet ofrece múltiples recursos para utilizar en las clases de humanidades con enfoque AICLE. A modo de ejemplo os dejo aquí dos juegos de preguntas y respuestas: Testeando y Trivial online.

La utilización de estos recursos abre el aula a lo lúdico y nos permite organizar de manera fácil dinámicas de grupos y equipos, que fomentan las sinergias entre los alumnos. El juego hace también sencillo introducir algún tipo de mecanismo de premios o reconocimientos, que seguramente ayude a que el alumnado se involucre. Probablemente, no les haga la misma ilusión que cuando recibieron el mensaje de Peter diciéndoles que eran nice, pero seguro que ese día aprenden algo y además pasan un buen rato en clase.

 

Estándar